¿Qué es blockchain?

Conocé la tecnología que cambiará muchas de las cosas como hoy las conocemos

Blockchain, conocida en español como cadena de bloques, consiste en un registro único cuyo consenso está distribuido entre los distintos nodos de una red.

¿Qué significa esto?

La cadena de bloques es una especie de base de datos, donde la información se almacena en los mencionados “bloques” de tal manera que se forma un registro inalterable. La tecnología Blockchain puede almacenar distintos tipos de datos: en el caso de Bitcoin, por ejemplo, se limita a registrar las transacciones que realizan los usuarios unos a otros, como si se tratara de un libro contable.

El registro es público: los datos que allí se almacenan están al alcance de todos. Cada nodo de la red guarda a su vez una copia completa de la cadena de bloques. Eso significa que Blockchain no se aloja en un solo lugar, sino en cada integrante de la red. Así, la información está disponible en todo momento, sin riesgos de que pueda caerse o atacarse un servidor único.

Esta descentralización agrega una capa extra de seguridad: un atacante puede dirigirse a un nodo de la red, pero no podrá atacar a todos al mismo tiempo.

¿Qué implica que el registro sea de consenso?

Cada vez que se conforma un bloque con transacciones, los nodos que componen la red verifican su validez. Ellos son quienes deciden sobre la cadena de bloques correcta. La cadena válida es la que reúne el consenso de sus integrantes.

Alterar maliciosamente la cadena de bloques es computacionalmente muy complejo. Para que una modificación sea considerada válida por los nodos, más del 50% de ellos debería contener la información falsa. La cadena completa debería modificarse en cada uno de los nodos para que sea tomada como la cadena correcta. A mayor cantidad de nodos que integran la red, más difícil será para un atacante individual alterar el consenso logrado sobre la cadena de bloques.

¿Por qué no puede alterarse un bloque?

La inalterabilidad de un bloque crece a medida que se suman nuevos bloques a la cadena: cada uno de ellos se vincula a través de tecnología criptográfica con el anterior. En caso de modificarse la información que almacena el bloque, su vinculación con el bloque previo se vería dañada, por lo que los nodos, encargados de verificar la validez del bloque, lo considerarían rápidamente inválido.

Así, se logra que el contenido de los bloques, y por ende de la cadena, sea inmutable, y se pueda asegurar su autenticidad, una característica que crece a medida que se extiende la cadena.


Blockchain nos permite almacenar información que no podrá modificarse, perderse ni borrarse. Así como Bitcoin fue la primera aplicación de este tipo de tecnología a una moneda digital, actualmente los casos de uso no paran de crecer. El concepto de una base de datos inmutable y descentralizada cuya integridad está garantizada por tecnología criptográfica es atractivo para certificar y validar cualquier tipo de información.

Ethereum ha avanzado desde su creación en esta dirección. Se trata de una blockchain programable, hasta el momento la que cuenta con mayor cantidad de aplicaciones descentralizadas (DApps) construidas en su red con distintos fines.

Los campos de aplicación de la tecnología Blockchain son cada vez mayores. Se trata de una innovación que reformará muchos de los sistemas que hoy en el mundo funcionan de manera centralizada y no gozan de su transparencia, seguridad ni inmutabilidad.